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viernes, 25 de octubre de 2019

Xul Solar (1887-1963)


Xul Solar 
(Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari)

San Fernando, 14 de diciembre de 1887 - Tigre, 9 de abril de 1963



Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época.

J. L. Borges, Prólogo catálogo exposición. Buenos Aires, Galería Samos, 1949.









PRIMERA APROXIMACIÓN...

La producción de Xul Solar atrapa a grandes y chicos por la enorme imaginación y el colorido que despliega en obras de pequeño formato. Sin embargo, poco se conoce acerca de la profundidad de su lenguaje, en el que se combinan elementos simbólicos diversos. En épocas de cambios, guerras y crisis, Xul Solar supo hacer de su arte un espacio sin tiempo, dinámico, habitado por la palabra, la música y el signo. En estas páginas, se propone una introducción a su historia, su pintura y sus invenciones, que conforman uno de los perfiles más originales del arte argentino.


DE VIAJE POR EUROPA. LA CONFORMACIÓN DE SU IMAGEN PLÁSTICA

Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari emprende un viaje a Europa el 5 de abril de 1912, sin tiempo ni destino, y sin un rumbo profesional determinado. En el transcurso de los siguientes doce años, transita diferentes ciudades. Allí toma contacto con la ebullición de los movimientos vanguardistas que reaccionan contra la tradicional concepción de las Bellas Artes, ampliando sus horizontes creativos. En París, conoce el cubismo, el futurismo y el expresionismo alemán. En Munich, también se interesa por la obra y el pensamiento de diversos artistas, como Vassily Kandinsky y Paul Klee, que ejercerán una gran influencia en su pintura, aunque no adscribirá a ninguna corriente. En Florencia, entabla una larga amistad con al pintor argentino Emilio Pettoruti. La avidez de Xul Solar por la búsqueda del conocimiento y sus múltiples intereses lo llevan, en esos años europeos, a adentrarse en la lectura de filosofía, religión, culturas orientales y precolombinas, música, astrología, esoterismo y en el estudio de diversas lenguas. La suma de todo ello irá dando forma a la imagen de su personalidad artística.

En su autobiografía, Emilio Pettoruti relata el modo en que surge el nombre artístico que tomaría Oscar Agustín Alejandro. Entre ambos, juegan con las diversas sonoridades, hasta que llegan a la elección de “Xul Solar”, como una simplificación de sus apellidos -Schulz Solari-, pero también como un reflejo de lo que efectivamente era, en palabras del propio amigo, un ser “todo luz y todo espíritu” [1].

                                                                        Pupo (1920)

EL REGRESO AL PAÍS

En la década de 1920, el panorama argentino en materia artística estaba abocado a la búsqueda de una imagen que representara el “ser nacional” mediante el paisaje rural y los tipos regionales, tarea a la que se dedicaban, por ejemplo, Fernando Fader y Cesáreo Bernaldo de Quirós.

En Europa, en cambio, para esos años ya se había emprendido una importante renovación de los lenguajes a través de las primeras vanguardias. Xul Solar, como numerosos artistas, al regresar del Viejo Continente, en 1924, trae consigo un lenguaje plástico original que asombrará al público local. Junto con Emilio Pettoruti, organizan una exhibición con el objetivo de generar impacto en la sociedad porteña.


LA VANGUARDIA ARTÍSTICO-LITERARIA

Para 1924, la necesidad de renovar las expresiones artísticas da lugar al surgimiento de un espacio que nuclea las premisas inspiradas en las vanguardias europeas. Se trata de la revista Martín Fierro, que impulsa al movimiento con su manifiesto y que reúne en sus filas no solo a artistas plásticos, sino también a escritores y críticos de arte. Estas figuras constituyen el denominado Grupo Florida, integrado por personalidades de la cultura, como Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Leopoldo Marechal, y artistas plásticos, como Emilio Pettoruti, Norah Borges, el uruguayo Pedro Figa ri y Xul Solar (quien escribe e ilustra para la revista), entre otros.

“Frente a la impermeabilidad hipopotámica del ‘honorable público’. Frente a la funeraria solemnidad del historiador y del catedrático que momifica cuanto toca [...] Martín Fierro siente la necesidad imprescindible de definirse y de llamar a cuantos sean capaces de percibir que nos hallamos en presencia de una nueva sensibilidad y de una nueva comprensión, que al ponernos de acuerdo con nosotros mismos, nos descubre panoramas insospechados y nuevos medios y formas de expresión”.

Oliverio Girondo, Manifiesto Martinfierrista (fragmento), publicado en revista Martín Fierro, Buenos Aires, 1924.


                                                                     Piai (1923)


XUL Y SU PINTURA

La pintura de Xul Solar se caracteriza, fundamentalmente, por la utilización de acuarela y témpera sobre papel, confeccionada en pequeño formato. Durante su trayectoria, trabaja en distintas líneas creativas en paralelo, sin conformar, por eso, etapas cerradas. Pero lo que sí atraviesa su obra -y también su vida- son sus experiencias y creencias esotéricas y místicas (astrología, I Ching, Cábala). En muchos casos, sus trabajos son la traducción plástica de estas búsquedas espirituales. En un primer momento, sus pinturas se distinguen por el uso de formas geométricas que originan figuras que parecen flotar en el espacio y la utilización de transparencias. (ej c. 1920 Pupo) . De a poco, Xul Solar empequeñece los personajes, los cuales habitan espacios más profundos y poblados de elementos, como letras, banderas, símbolos religiosos o místicos, de diversas culturas orientales y occidentales. Asimismo, la música ejerce una gran influencia en sus obras, ya que en varias de ellas el artista representa visualmente el ritmo, la melodía y la danza.


                                                                  San Danza (1925) 

Del mismo modo, la arquitectura es otro de sus intereses. En sus acuarelas, Xul imagina nuevos espacios, ciudades futuras o fantásticas. En las últimas obras que compone, comienza a utilizar signos y símbolos para crear una escritura plástica. Son las llamadas “grafías plastiútiles”, que consisten en una fusión entre la pintura y la escritura, con mensajes, en su mayoría, religiosos o morales. Las frases que resultan de este lenguaje están escritas en neocriollo, y podrían decodificarse conociendo el complejo código semántico inventado por el propio artista.


                                                                Celdas na roca (1948)


Algunas obras selectas son:

·         Nido de Fénices, óleo sobre tabla, ca. 1914, colección privada

·         Paisaje con Monumento, óleo sobre tabla, ca. 1914, colección privada, Buenos Aires

·         Dos Anjos, 1915, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Entierro, 1915, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Ofrenda Cuori, 1915, acuarela sobre papel montada en tarjeta, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Reptil Que Sube, 1920, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Casas en Alto, 1922, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Grafía Antiga, 1939, témpera en papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Fiordo, 1943, témpera en papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Casi Plantas, 1946, témpera en papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Muros Biombos, 1948, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Pan Árbol, 1954, acuarela sobre papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Cruz, 1954, madera y acuarela, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Grafía, 1961, témpera en papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires

·         Mi Pray Per To Min Guardianjo, 1962, témpera en papel, Museo Xul Solar, Buenos Aires





                                                        Improptu de Chopin (1949)


INVENCIONES

La personalidad curiosa de Xul Solar y sus ideas utópicas lo llevan a inventar e imaginar excediendo los límites tradicionales de la plástica. Sus innovaciones buscan acercar el arte a la vida.

Hacia fines de 1930, desarrolla un juego que partía de la concepción del ajedrez tradicional, pero cuya dinámica modifica constantemente. Se trata de un juego complejo, con reglas difusas, que denomina panajedrez o panjuego, “con base astrológica, con tablero de doce casillas por trece, de acuerdo al sencillísimo sistema duodecimal; las piezas representan astros o signos zodiacales, ubicándolas en las casillas a medida que se juega y como mejor parezca a los adversarios” [3].

Para Xul, durante la práctica de este juego, cada participante, a través de sus conocimientos y sensibilidades, debía aspirar a un “perfeccionamiento espiritual”. Su gran interés por la música lo impulsa a incluir ritmos y melodías en las acuarelas que realiza y, por otro lado, a intervenir instrumentos musicales como el piano y el dulcitone. Para ello, modifica de modo artesanal el piano de su esposa, Micaela “Lita” Cadenas. Redondea y pinta con colores las teclas, y hace marcas para reconocerlas también a través del tacto. Su finalidad era simplificar y facilitar el aprendizaje del instrumento.

Inventa dos nuevas lenguas con el objetivo de favorecer la comunicación y la unión de los pueblos. Para América Latina, propone el neocriollo, que mezcla el español y el portugués, y en menor medida el alemán y el inglés. Es importante destacar que Xul poseía conocimiento de diversos idiomas desde la niñez: hablaba alemán, por influencia de su padre, e italiano, por el lado de su madre (ambos inmigrantes), y aprendió inglés y francés en la escuela. También imagina una lengua de pretensión universal, que denomina panlengua, de carácter monosilábico, sin gramática, con base astrológica y numérica.

Entre 1951 y 1953, el artista realiza títeres que representan los signos del zodíaco y a la Muerte, pensados para ser utilizados en obras de teatro para adultos, de carácter religioso o místico. Las piezas que construyó se pueden articular: poseen una estructura de alambre, y están hechas de madera y papel maché, entre otros materiales. Diseñar y pintar sus propias cartas del tarot es otra de las innovaciones que lleva a cabo Xul Solar, como así también recrear los 64 hexagramas del I Ching.



                                                                     Pan Tree (1954)


A MODO DE CONCLUSIÓN

Xul Solar fue exponente de la vanguardia nacional y dueño de una desbordante capacidad creadora: lenguas y escrituras, juegos, arquitecturas, teatro de títeres, cartas del tarot, I Ching, instrumentos y notaciones musicales fueron algunas de sus múltiples inquietudes.

Estas invenciones tuvieron por objetivo universalizar el conocimiento y facilitar su acceso, además de promover la comunicación entre los pueblos. Si bien su obra se nutrió de diversas influencias, no puede inscribirse en ningún movimiento artístico y, así, mantiene un fuerte carácter personal. El conjunto de sus creaciones y recreaciones debe ser leído como una unidad atravesada por una profunda búsqueda espiritual y utópica.

“Soy campeón del mundo de un juego que nadie conoce todavía: el panajedrez; soy maestro de una escritura que nadie lee todavía. Soy creador de una técnica, de una grafía musical que permitirá que el estudio del piano, por ejemplo, sea posible en la tercera parte del tiempo que hoy lleva estudiarlo. Soy director de un teatro que todavía no funciona. Soy el creador de un idioma universal: la ‘panlingua’, sobre bases numéricas y astrológicas, que contribuiría a que los pueblos se conociesen mejor”[4].



                                                                         On Mani (1960) 


Sugerimos que trabajen con la obra de Xul Solar en las siguientes áreas curriculares de la Escuela Primaria y Secundaria:

PRIMER CICLO Matemática Lenguaje musical Educación plástica

SEGUNDO CICLO Matemática Lengua Ciencias sociales Lenguaje musical Educación plástica

SECUNDARIA Lengua y literatura Historia Artes visuales/Historia del arte Música Teatro


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NOTAS

1 Emilio Pettoruti, Un pintor ante el espejo, Buenos Aires, Ed. Solar/Hachette, 1968, p. 103

2 Cintia Cristiá, Xul Solar. Un músico visual. La música en su vida y obra, Buenos Aires, Gourmet Musical Ediciones, 2011, pp. 98-99.

3 Xul Solar en Catálogo Xul Solar, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2002, p. 218.

4 Xul Solar, “Gente de mi ciudad: Xul Solar, campeón mundial del panajedrez y el inquieto creador de la ‘Panlingua’”, Mundo Argentino, Buenos Aires, 1 de agosto de 1951, p. 14. Publicado en el catálogo Xul Solar. Panactivista, Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 2017, p. 63.


BIBLIOGRAFÍA

Catálogo El periódico Martín Fierro en las artes y en las letras 1924-1927, Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 2010.

Catálogo Xul Solar: Visiones y Revelaciones, Buenos Aires, MALBA - Colección Costantini, 2005.

Catálogo Xul Solar. Panactivista, Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 2017.

Catálogo Xul Solar, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2002.

Cintia Cristiá, Xul Solar. Un músico visual. La música en su vida y obra, Buenos Aires, Gourmet Musical Ediciones, 2011

Mario Gradowczyk, Alejandro Xul Solar, Buenos Aires, Galería Kramer - Ediciones Anzilotti, 1988.

Mario Gradowczyk, Alejandro Xul Solar, Buenos Aires, Ediciones ALBA - Fundación Bunge y Born, 1994.

Mario Gradowczyk (Coord.), Xul Solar, Catálogo de las obras del museo, Buenos Aires, Fundación Pan Klub, 1990.

Emilio Pettoruti, Un pintor ante el espejo, Buenos Aires, Ed. Sola


FUENTE:

Museo Nacional de Bellas Artes

Área de Extensión Educativa Coordinación: Mabel Mayol & Silvana Varela

Textos: Cecilia Arthagnan Jeanette Gomez Jolis Ana Lobeto

Museo Nacional de Bellas Artes
www.bellasartes.gob.ar educacion@mnba.gob.ar

martes, 15 de octubre de 2019

Paul Klee (1879-1940)


                                                                Paul Klee, 1911


Klee nació en Münchenbuchsee, cerca de Berna, Suiza, en una familia de músicos, de padre alemán y madre suiza. Su padre nació en Tann y estudió canto, piano, órgano y violín en el Conservatorio de Stuttgart, donde conoció a su futura esposa, Ida Frick. Hans Wilhelm Klee estuvo activo como profesor de música en el Seminario Estatal de Berna en Hofwil, cerca de Berna, hasta 1931. Paul Klee desarrolló sus habilidades musicales a medida que sus padres le alentaban e inspiraban hasta su muerte. En 1880, su familia se mudó a Berna, donde finalmente, en 1897, después de varios cambios de residencia, se mudó a su propia casa en el distrito de Kirchenfeld. De 1886 a 1890, Klee estudió en la escuela primaria y recibió, a la edad de 7 años, clases de violín en la Escuela Municipal de Música. Tenía tanto talento para el violín que, a la edad de 11 años, recibió una invitación para tocar como miembro extraordinario de la Asociación de Música de Berna.

En sus primeros años, y siguiendo los deseos de sus padres, Klee se enfocó en sus estudios musicales; pero decidió dedicarse a las artes visuales durante su adolescencia, en parte por rebeldía y en parte por la creencia de que la música moderna carecía de significado para él. Afirmó: "No me pareció especialmente atractiva la idea de ir a la música de forma creativa en vista del declive en la historia de la música". Como músico, tocó y se sintió emocionalmente vinculado a las obras tradicionales de la música de los siglos XVIII y XIX, pero como artista anhelaba la libertad de explorar ideas y estilos radicales. A los dieciséis años, los dibujos de paisajes de Klee ya mostraban una habilidad considerable.

De su padre obtuvo la ciudadanía alemana, que usaría toda su vida, dado que Suiza se negó a darle ciudadanía tras su exilio durante la persecución nazi. Estudió arte en Múnich con Heinrich Knirr y Franz von Stuck. A sus diecisiete años pintó a tinta Mi habitación (1896).

Klee trabajaba con la pintura al óleo, con acuarela, tinta y otros materiales, generalmente combinándolos en un solo trabajo. Sus cuadros frecuentemente aluden a la poesía, la música y los sueños, y a veces incluyen palabras o notas musicales.

Al regresar de un viaje a Italia, se asentó en Múnich, donde conoció a Vasili Kandinski, Franz Marc y otras figuras de vanguardia.

Pamela Kort escribió: "Los dibujos de 1933 de Klee enfrentan al espectador con la inigualable oportunidad de observar el aspecto central de su estética, en cuanto a combinación de parodia e ingenio. Y es aquí donde radica su verdadero significado, especialmente para aquellas personas que no llegan a percibir las dimensiones políticas del arte de Klee".2​

                                                           La casa giratoria, obra de 1921

Klee y el color

A lo largo de su vida, Paul Klee usó el color de maneras variadas y únicas, y mantuvo con él una relación que progresó con el tiempo. Para un artista que amaba tanto la naturaleza parece algo extraño que en sus comienzos Klee despreciara el color, creyendo que no era sino una decoración.

Con el tiempo Klee cambió de idea y llegó a manipular el color con una enorme precisión y pasión, hasta tal punto que terminó enseñando teoría del color y de su mezcla en la Escuela de la Bauhaus. Esta progresión, por sí misma, es de gran importancia porque le permitió escribir sobre el color con una mirada única entre sus contemporáneos.

Obras más relevantes

Angelus Novus (1920)
Pequeño abeto (1922)
La máquina del gorjeo (1922)
Calle principal y calle secundaria (1929)
Ad Parnassum (1932)
Cabeza de un mártir (1933)
El hombre futuro (1933)
Ángel pobre (1939)
Teoría del arte moderno (1879-1940)
Me llamo Paul, Paul Klee (1941)
Muerte y fuego (1940)


Angelus Novus (1920)



Paul Klee pintó Angelus Novus en un año decisivo para su carrera; en 1920 realizaba su primera gran exposición en Múnich, se disponía a unirse a la Bauhaus, y había publicado su credo artístico, Confesión creativa, donde explicaba su percepción metafísica de la realidad. Los seres mitológicos presentes en los cuadros del pintor suizo —durante sus últimos años de vida, plasmó medio centenar de ángeles celestiales— se enmarcan dentro de este contexto metafísico.1​

El cuadro suscitó el interés de Walter Benjamin, quien lo adquirió en 1921.1​ Esta pintura tendría una importante repercusión en la vida de Benjamin, representando una fuente de inspiración constante y un catalizador de su pensamiento filosófico.6​ Por todo ello, la obra le acompañaría hasta su muerte en todos los lugares donde el filósofo alemán fijó su residencia.2​ En 1921, fundó una publicación llamada Angelus Novus, en parte como un intento de establecer lazos entre la vanguardia artística de la época y la leyenda talmúdica del «ángel nuevo».2​ Benjamin también mencionaba la pintura de Klee en un ensayo de 1931, dedicado al escritor austriaco Karl Kraus, donde señalaba que la imagen permitía «reconocer a una humanidad que se acredita en la destrucción».5​

En 1933, el ascenso al poder del partido nazi precipitó su salida inmediata de Berlín y su exilio en la isla de Ibiza, adonde no pudo llevarse su preciada acuarela. Dos años más tarde, un amigo pudo recuperarla y enviársela a París, donde residía por entonces. A principios de 1939, trató sin éxito de vender la pintura —su única pertenencia— para poder costearse el pasaje a Estados Unidos.2​ En junio de 1940, antes de abandonar París, sacó la lámina de su marco y la guardó junto con sus escritos en una maleta que entregó al escritor Georges Bataille, quien se encargó de ocultarla en la Biblioteca Nacional de la capital francesa.6​ Finalmente, en septiembre de 1940, Benjamin se suicidó en Port Bou, en la última parada de su huida infructuosa del régimen nazi.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la obra pasó a manos del filósofo Theodor Adorno, quien, conforme a la última voluntad de Benjamin, la legó a Gershom Scholem, amigo personal del escritor y eminente erudito de la mística judía.6​ Tras la muerte de Scholem, su viuda donó la obra al Museo de Israel, en Jerusalén, donde actualmente se exhibe como una de las joyas de la colección.






PALABRA TOMADA

 PALABRA TOMADA Palabra Tomada, revista anual del Plan Provincial de Lectura, tiene como propósito constituirse en material de acompañamient...